¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?...
Probablemente desde la perspectiva conductista podríamos responder afirmativamente a esta pregunta, sin embargo no podemos responder lo mismo después de haber leído El aprendizaje y el desarrollo de las competencias escrito por Xavier Vargas Beal, en definitiva no, el aprendizaje es algo tan complejo y más cuando pretendemos involucrar en este proceso el desarrollo de las competencias y el aprendizaje significativo y situado.
El aprehendizaje que permite desarrollar competencias implica elegir una acción donde tanto el maestro como el estudiante eligen al mismo tiempo una manera de estar en el mundo donde se construyen a sí mismos al optar por una apropiación del mundo de una manera determinada. Recordemos que la construcción del conocimiento implica una construcción de la realidad, del mundo y del modo de estar en él.
Lograr el aprehendizaje entonces requiere “ubicar el corazón del proceso enseñanza-aprendizaje en la acción”, la cual debería generar un conflicto cognitivo que movilice esquemas (producidos por los procesos de asimilación y acomodación) y no conocimientos pues estos “no preexisten sino que son construidos en el momento mismo de la acción” al apropiarse de la realidad a través del aprehendizaje. Pero además la acción la acción “toma un sentido singular y propio en cada estudiante”, es decir tomo sentido al situarse en el interés y en la zona de desarrollo próximo del estudiante.
Así la acción se entiendo no solamente como movimiento físico o manipulación, sino en el sentido de movilización de esquemas y situar el aprehendizaje en sus aspectos intra-psicológico e inter-psicológico. Además con el lenguaje (discurso verbal) como parte sustantiva de la acción.
Tambien podríamos decir que otra de las conclusiones sería que no existen los aprendizajes no significativos, pero además, “éste no depende del maestro, ni de las estrategias educativas, ni del programa, ni de la institución, sino del propio interés del estudiante que por lo demás no puede ser “sembrado” como tal por el maestro”.
Continuando con esta línea, Xavier Vargas comenta: “La selección de la acción no basta si no se considera a la par, el estado emocional de los estudiantes involucrados” pues el mundo de afectos y pasiones involucrados determina la selección del contenido de realidad sobre el que operan las estructuras cognitivas y podría evitar el buen funcionamiento de cualquier estrategia educativa. Creo que aquí valdría la pena hablar del estado emocional de los actores involucrados en este proceso, es decir no solamente de los estudiantes. O acaso ¿es estado emocional del maestro no afecta el funcionamiento de la estrategia educativa?
El desarrollo de competencias incorporar el sentido socio-ético como antídoto ante la competitividad individualista del neoliberalismo económico que permita “atender a los valores de humanización”… que permita “construir un mundo civilizado donde el mercado no esté por encima del destino deseable del ser humano". Entonces, las competencias no solamente deben estar en términos de Saber Conocer y Saber Hacer, sino deben incluir el Saber Convivir y el Saber Ser.
Por último, pero no menos importante, se comenta que el desarrollo de competencias desprovistas de un sentido teórico-crítrico y orientadas a resolver problemas específicos, corren el riesgo de caer en la “simple y llana reproducción de operaciones”, que provocaría hacer de cada profesión un simple oficio. De ahí la importancia de incorporar “los aspectos propios del análisis y la reflexión conceptual que permite ver la acción… desde una búsqueda de conocimiento humano”.
Entonces, los profesionistas docentes deberán regresar a las aulas a ofrecer su praxis mediante un análisis teórico para permitir que las profesiones avancen y no caigan en lo anteriormente dicho. Las labores educativas deben propiciar la búsqueda del sentido socio-ético y el sentido teórico-crítico del conocimiento. “Los maestros universitarios, además de las competencias propias de sus profesiones, están llamados a desarrollar así mismo las competencias socio-educativas propias de su que hacer como maestros”. “La formación de profesionistas no está al servicio de las profesiones… se deben a una sociedad, y ésta, encuentra su sentido más profundo si… se mira como el proceso mismo de humanización de la especie”.
martes, 16 de febrero de 2010
Concepciones de aprendizaje
Me gustó mucho la frase introductoria del texto Concepciones de aprendizaje de Pere Marqués: “Todos los estudiantes pueden aprender, aunque algunos tardan más”. En términos coloquiales diríamos cada quién tiene su tiempo o todos tienen tiempos diferentes, aunque desafortunadamente en un sistema educativo como el que estamos inmersos, no siempre se les puede dar todo el tiempo que requieran a los alumnos porque tenemos fechas establecidas para abordar contenidos y concluir semestres.
Algunas palabras llaman mi atención en el párrafo que sigue a la frase antes mencionada. Los procesos de aprendizaje son actividades realizadas por los estudiantes para lograr los objetivos educativos. Se produce a través de un proceso de interiorización donde se concilian los nuevos conocimientos en estructuras cognitivas previas y todo esto ocurre en un contexto social y cultural. Por ello “la construcción del conocimiento tiene una vertiente personal y otra social”.
En este sentido y retomando las concepciones y leyes propuestas por las diferentes perspectivas, me parece que el enfoque por competencias tiene congruencia con la mayoría de ellas en algunos aspectos:
· Teoría del procesamiento de la información. Al dar explicación sobre los procesos internos que se producen durante el aprendizaje, abordando la vertiente individual. No podemos negar que fisiológicamente, nuestro sistema nervioso y órganos de los sentidos tienen funciones específicas.
· Aprendizaje por descubrimiento. Donde J.Bruner privilegia la actividad directa de los estudiantes sobre la realidad. La aplicación práctica de los conocimientos y transferencia a diversas situaciones son componentes importantes de la educación basada en competencias.
· Aprendizaje significativo. Teoría de Ausubel y Novak quienes diferencian entre el aprendizaje memorístico y el significativo. Para lograr el segundo, se deben establecer relaciones de los conocimientos nuevos con los saberes previos, facilitando la memorización comprensiva y no mecánica como en el conductismo. Pero además reconocen la importancia de la actitud activa y motivación del alumno así como la utilidad de los aprendizajes, si el conocimiento no es aplicable a su realidad éste difícilmente será significativo. Otro aspecto congruente con el enfoque en competencias lo encuentro en el papel del profesor, quien debe estructurar los contenidos y actividades a realizar, buscando que los conocimientos sean significativos para los estudiantes (precisamente por ello estamos aquí capacitándonos para desarrollar competencias docentes).
· Psicología cognitivista, aunque recoge algunas ideas conductistas, me parece que al retomar de la teoría de procesamiento de información y del aprendizaje significativo también es congruente con el enfoque en competencias, sobre todo en la frase “el aprendizaje es un proceso activo (y yo agregaría donde se establecen diferentes relaciones entre maestros, alumnos y conocimiento). El cerebro es un procesador paralelo, capaz de tratar con múltiples estímulos. El aprendizaje tiene lugar con una combinación de fisiología y emociones. El desafío estimula el aprendizaje, mientras que el miedo lo retrae”. Estas emociones no solamente están provocadas por los procesos internos, muchas veces también tienen que ver con el ambiente escolar, familiar y/o social.
También se reconocen las condiciones externas donde el profesor juega un papel importante generando condiciones que favorezcan el aprendizaje.
· Constructivismo de Piajet, con su estudio de los tres estadios en el desarrollo cognitivo, por las edades de los jóvenes que atendemos, se supondría que la mayoría de ellos ya deberían haber accedido al estadio de las operaciones formales. La construcción del conocimiento dependerá de tres aspectos importantes: 1) la capacidad cognitiva del individuo, 2) los conocimientos previos y 3) las interacciones con el medio. Aprender significa transformar el conocimiento a través del pensamiento activo del aprendiz donde la experimentación y la resolución de problemas producen la secuencia: equilibrio-desequilibrio-reequilibrio.
· Socio-constructivismo. Vigotski considera el aprendizaje como un proceso personal de construcción de nuevos conocimientos a partir de conocimientos previos pero inmersos en una interacción social, donde aprender significa “aprender con otros” (iguales o expertos) y además donde “el aula debe ser un campo de interacción de ideas, representaciones y valores que permite a cada uno la construcción (reconstrucción) de su conocimiento según sus esquemas, sus saberes y experiencias previas su contexto”
El enfoque por competencias es congruente con todas estas teorías mencionadas y resulta interesante reconocer la influencia de todas ellas, sin necesidad de excluirse.
Algunas palabras llaman mi atención en el párrafo que sigue a la frase antes mencionada. Los procesos de aprendizaje son actividades realizadas por los estudiantes para lograr los objetivos educativos. Se produce a través de un proceso de interiorización donde se concilian los nuevos conocimientos en estructuras cognitivas previas y todo esto ocurre en un contexto social y cultural. Por ello “la construcción del conocimiento tiene una vertiente personal y otra social”.
En este sentido y retomando las concepciones y leyes propuestas por las diferentes perspectivas, me parece que el enfoque por competencias tiene congruencia con la mayoría de ellas en algunos aspectos:
· Teoría del procesamiento de la información. Al dar explicación sobre los procesos internos que se producen durante el aprendizaje, abordando la vertiente individual. No podemos negar que fisiológicamente, nuestro sistema nervioso y órganos de los sentidos tienen funciones específicas.
· Aprendizaje por descubrimiento. Donde J.Bruner privilegia la actividad directa de los estudiantes sobre la realidad. La aplicación práctica de los conocimientos y transferencia a diversas situaciones son componentes importantes de la educación basada en competencias.
· Aprendizaje significativo. Teoría de Ausubel y Novak quienes diferencian entre el aprendizaje memorístico y el significativo. Para lograr el segundo, se deben establecer relaciones de los conocimientos nuevos con los saberes previos, facilitando la memorización comprensiva y no mecánica como en el conductismo. Pero además reconocen la importancia de la actitud activa y motivación del alumno así como la utilidad de los aprendizajes, si el conocimiento no es aplicable a su realidad éste difícilmente será significativo. Otro aspecto congruente con el enfoque en competencias lo encuentro en el papel del profesor, quien debe estructurar los contenidos y actividades a realizar, buscando que los conocimientos sean significativos para los estudiantes (precisamente por ello estamos aquí capacitándonos para desarrollar competencias docentes).
· Psicología cognitivista, aunque recoge algunas ideas conductistas, me parece que al retomar de la teoría de procesamiento de información y del aprendizaje significativo también es congruente con el enfoque en competencias, sobre todo en la frase “el aprendizaje es un proceso activo (y yo agregaría donde se establecen diferentes relaciones entre maestros, alumnos y conocimiento). El cerebro es un procesador paralelo, capaz de tratar con múltiples estímulos. El aprendizaje tiene lugar con una combinación de fisiología y emociones. El desafío estimula el aprendizaje, mientras que el miedo lo retrae”. Estas emociones no solamente están provocadas por los procesos internos, muchas veces también tienen que ver con el ambiente escolar, familiar y/o social.
También se reconocen las condiciones externas donde el profesor juega un papel importante generando condiciones que favorezcan el aprendizaje.
· Constructivismo de Piajet, con su estudio de los tres estadios en el desarrollo cognitivo, por las edades de los jóvenes que atendemos, se supondría que la mayoría de ellos ya deberían haber accedido al estadio de las operaciones formales. La construcción del conocimiento dependerá de tres aspectos importantes: 1) la capacidad cognitiva del individuo, 2) los conocimientos previos y 3) las interacciones con el medio. Aprender significa transformar el conocimiento a través del pensamiento activo del aprendiz donde la experimentación y la resolución de problemas producen la secuencia: equilibrio-desequilibrio-reequilibrio.
· Socio-constructivismo. Vigotski considera el aprendizaje como un proceso personal de construcción de nuevos conocimientos a partir de conocimientos previos pero inmersos en una interacción social, donde aprender significa “aprender con otros” (iguales o expertos) y además donde “el aula debe ser un campo de interacción de ideas, representaciones y valores que permite a cada uno la construcción (reconstrucción) de su conocimiento según sus esquemas, sus saberes y experiencias previas su contexto”
El enfoque por competencias es congruente con todas estas teorías mencionadas y resulta interesante reconocer la influencia de todas ellas, sin necesidad de excluirse.
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jueves, 28 de enero de 2010
Mi confrontación con la doscencia
Como ya lo había comentado en mi presentación, yo soy Lic. En Psicología Área Clínica, egresada de la Universidad Autónoma de Querétaro. Durante mi estancia en la universidad, siempre pensé que era importante tener un trabajo de medio tiempo que me permitiera tener un ingreso económico y que además me dejara suficiente tiempo libre para poder dedicarme al trabajo en consultorio; sin embargo, no tenía en mente dedicarme a la docencia y tampoco sabía que la docencia en realidad es un trabajo de tiempo completo, a pesar de las horas que tengas contratadas.
Casualmente, al egresar de la universidad, mi asesor de prácticas me invitó a trabajar en un centro materno infantil que su esposa dirigía, en este lugar me tocó el privilegio de permanecer por dos años trabajando con pequeñitos de 2 a 3 años estimulando diferentes áreas (cognición, lenguaje, psicomotricidad, socialización y autoayuda), para mi esta experiencia fue muy gratificante. Debo confesar que en un inicio fue difícil para mí, puesto que durante cierto tiempo me estuve preparando para mantener cierta abstinencia con respecto a los pacientes y aunque los niños con quienes trabajaba no eran pacientes, tenía ciertos rasgos de dureza que en un principio me impedía relacionarme con ellos.
Durante los dos años que trabajé en ese centro materno aprendí muchas cosas, entre ellas (y creo que es una de las más importantes) que los niños no te ponen atención, obedecen, ni aprenden, si antes no has establecido un vínculo afectivo que les permita reconocerte, ser reconocidos y sentirse seguros.
Al terminarse mi contrato en este lugar decidí regresar a mi casa (en Atitalaquia, Hgo.) y por consecuencia, buscar otro trabajo. Un buen día una amiga me visitó y me invitó a trabajar en el CBTis 200, donde estaban solicitando un lic. En Psicología. Obviamente asistí muy entusiasmada y me encontré con la sorpresa de que la vacante era para impartir clases de psicología industrial, desarrollo motivacional, relaciones humanas y lectura y redacción. No me agradaba mucho la idea de impartir clases pero como estaba desempleada y ya tenía 6 meses sin trabajo, no podía darme el lujo de rechazarlo, así que realicé mi examen y me aceptaron.
Sin darme cuenta, ya estaba yo cumpliendo parte de mi proyecto, tener un trabajo de “medio tiempo” que me permitiera cubrir mis gastos y me dejara tiempo libre para atender pacientes en consultorio.
Al siguiente semestre de haber ingresado, el director de la escuela me invitó a trabajar en la parte administrativa en la Oficina de Difusión Cultural y Promoción Deportiva argumentando que había observado mi desempeño y el trato que ofrecía a los alumnos y esperaba que pudiera hacer un buen trabajo. Sin darme cuenta, me pusieron a prueba y al siguiente semestre ocupé el puesto de Jefe del Departamento de Servicios Escolares en el turno vespertino. De los 9 años que llevo laborando en este plantel he permanecido por 6 años en dicho puesto, un año estuve en Vinculación con el Sector productivo y otro más solo atendí mis 18 horas frente a grupo.
Al irme involucrando en la docencia empecé a descubrir lo gratificante que resulta observar los rostros de mis alumnos iluminarse cuando los conceptos revisados quedaban claros para ellos e incluso, cuando ese conocimiento adquirido podía ser de utilidad para su vida.
Cuando no se tiene la preparación pedagógica es difícil desprendernos de nuestra preparación profesional y en mi caso, eso ha sido muy evidente. Estoy conciente de las deficiencias pedagógicas que tengo a pesar de lo mucho que he aprendido durante estos 9 años de servicio, sin embargo, los 2 años que trabajé en el centro materno han sido de gran ayuda para mi trabajo con jóvenes de bachillerato. Pues con ellos, al igual que con los niños de 2 a 3 años, es importante establecer un vínculo afectivo, un ambiente cordial y de seguridad que les permita desarrollar el deseo de aprender y asistir a clase porque siempre hay algo importante que aprender.
Para mí siempre ha sido importante escuchar a los y las jóvenes que atiendo en grupo, aceptar sus sugerencias, darles gusto en la medida que sea posible, hacerles sentir bien dentro del grupo y en la escuela, todo esto dentro de un marco con límites que les permita a ellos aprender a autorregularse. Me agrada pensar que puedo contribuir a que su día, semana, mes y estancia en la escuela y en la vida sea más feliz.
Casualmente, al egresar de la universidad, mi asesor de prácticas me invitó a trabajar en un centro materno infantil que su esposa dirigía, en este lugar me tocó el privilegio de permanecer por dos años trabajando con pequeñitos de 2 a 3 años estimulando diferentes áreas (cognición, lenguaje, psicomotricidad, socialización y autoayuda), para mi esta experiencia fue muy gratificante. Debo confesar que en un inicio fue difícil para mí, puesto que durante cierto tiempo me estuve preparando para mantener cierta abstinencia con respecto a los pacientes y aunque los niños con quienes trabajaba no eran pacientes, tenía ciertos rasgos de dureza que en un principio me impedía relacionarme con ellos.
Durante los dos años que trabajé en ese centro materno aprendí muchas cosas, entre ellas (y creo que es una de las más importantes) que los niños no te ponen atención, obedecen, ni aprenden, si antes no has establecido un vínculo afectivo que les permita reconocerte, ser reconocidos y sentirse seguros.
Al terminarse mi contrato en este lugar decidí regresar a mi casa (en Atitalaquia, Hgo.) y por consecuencia, buscar otro trabajo. Un buen día una amiga me visitó y me invitó a trabajar en el CBTis 200, donde estaban solicitando un lic. En Psicología. Obviamente asistí muy entusiasmada y me encontré con la sorpresa de que la vacante era para impartir clases de psicología industrial, desarrollo motivacional, relaciones humanas y lectura y redacción. No me agradaba mucho la idea de impartir clases pero como estaba desempleada y ya tenía 6 meses sin trabajo, no podía darme el lujo de rechazarlo, así que realicé mi examen y me aceptaron.
Sin darme cuenta, ya estaba yo cumpliendo parte de mi proyecto, tener un trabajo de “medio tiempo” que me permitiera cubrir mis gastos y me dejara tiempo libre para atender pacientes en consultorio.
Al siguiente semestre de haber ingresado, el director de la escuela me invitó a trabajar en la parte administrativa en la Oficina de Difusión Cultural y Promoción Deportiva argumentando que había observado mi desempeño y el trato que ofrecía a los alumnos y esperaba que pudiera hacer un buen trabajo. Sin darme cuenta, me pusieron a prueba y al siguiente semestre ocupé el puesto de Jefe del Departamento de Servicios Escolares en el turno vespertino. De los 9 años que llevo laborando en este plantel he permanecido por 6 años en dicho puesto, un año estuve en Vinculación con el Sector productivo y otro más solo atendí mis 18 horas frente a grupo.
Al irme involucrando en la docencia empecé a descubrir lo gratificante que resulta observar los rostros de mis alumnos iluminarse cuando los conceptos revisados quedaban claros para ellos e incluso, cuando ese conocimiento adquirido podía ser de utilidad para su vida.
Cuando no se tiene la preparación pedagógica es difícil desprendernos de nuestra preparación profesional y en mi caso, eso ha sido muy evidente. Estoy conciente de las deficiencias pedagógicas que tengo a pesar de lo mucho que he aprendido durante estos 9 años de servicio, sin embargo, los 2 años que trabajé en el centro materno han sido de gran ayuda para mi trabajo con jóvenes de bachillerato. Pues con ellos, al igual que con los niños de 2 a 3 años, es importante establecer un vínculo afectivo, un ambiente cordial y de seguridad que les permita desarrollar el deseo de aprender y asistir a clase porque siempre hay algo importante que aprender.
Para mí siempre ha sido importante escuchar a los y las jóvenes que atiendo en grupo, aceptar sus sugerencias, darles gusto en la medida que sea posible, hacerles sentir bien dentro del grupo y en la escuela, todo esto dentro de un marco con límites que les permita a ellos aprender a autorregularse. Me agrada pensar que puedo contribuir a que su día, semana, mes y estancia en la escuela y en la vida sea más feliz.
Mi aventura de ser docente
Soy licenciada en Psicología Área Clínica, egresada de la UAQ, creo que me inicie como maestra desde muy pequeña, recuerdo que estaba en segundo de primaria cuando jugaba a ser maestra (imitaba a mi maestra Emma) y mis alumnos eran mi hermano menor y una vecina.
Cuando estaba en la secundaria y prepa organizaba grupos de estudio con mis compañeros para preparar los exámenes parciales o finales. También daba regularización a niños de primaria.
Laboralmente inicié ésta práctica al egresar de la universidad cuando mi asesor de prácticas me invitó a trabajar en el Centro Materno Infantil “Marie Langer” que dirigía su esposa. En este instituto trabajé durante dos años con niños de dos años de edad, estimulando cinco áreas específicas (cognición, autoayuda, lenguaje, psicomotricidad y socialización).
Posteriormente ingresé al CBTis 200 por invitación de una amiga quien me informó que requerían una psicóloga en esta escuela. Yo asistí con mucho entusiasmo pensando que se trataría de realizar funciones propias de la carrera, sin embargo no era así, requerían personal que impartiera la materia de psicología industrial y lectura y redacción.
Obviamente acepté (con un poco de resistencia) porque no tenía trabajo y muy pronto quedé fascinada con la experiencia. Encontré en este espacio la posibilidad de apoyar a los jóvenes con dificultades y sin ellas, a sentirse mejor consigo mismos y a aprender los contenidos temáticos con mayor facilidad (según yo).
Ser docente para mi ha significado una forma diferente de servir. Estoy convencida que la educación es la única forma de acceder a un tipo de vida diferente y de mayor calidad. Me gusta pensar que como docente puedo ser un trampolín que impulse a los jóvenes a alcanzar sus sueños.
Motivos de satisfacción tengo muchos, me encanta escuchar a los jóvenes, cuestionarlos y ver cómo se iluminan sus rostros cuando se dan cuenta de su capacidad y potencial. Su dinamismo y frescura me contagia y motiva a seguir adelante.
Me resulta muy desagradable observar que alguien con potencial lo desperdicia en actividades poco sanas y es mucha la frustración que siento cuando alguno de nuestros jóvenes causa baja definitiva por materias.
Por la parte administrativa es desagradable saber que no puedo aspirar a una clave mejor de la que tengo y que no se destinan mayores recursos para cubrir las necesidades existentes en el plantel donde laboro.
Cuando estaba en la secundaria y prepa organizaba grupos de estudio con mis compañeros para preparar los exámenes parciales o finales. También daba regularización a niños de primaria.
Laboralmente inicié ésta práctica al egresar de la universidad cuando mi asesor de prácticas me invitó a trabajar en el Centro Materno Infantil “Marie Langer” que dirigía su esposa. En este instituto trabajé durante dos años con niños de dos años de edad, estimulando cinco áreas específicas (cognición, autoayuda, lenguaje, psicomotricidad y socialización).
Posteriormente ingresé al CBTis 200 por invitación de una amiga quien me informó que requerían una psicóloga en esta escuela. Yo asistí con mucho entusiasmo pensando que se trataría de realizar funciones propias de la carrera, sin embargo no era así, requerían personal que impartiera la materia de psicología industrial y lectura y redacción.
Obviamente acepté (con un poco de resistencia) porque no tenía trabajo y muy pronto quedé fascinada con la experiencia. Encontré en este espacio la posibilidad de apoyar a los jóvenes con dificultades y sin ellas, a sentirse mejor consigo mismos y a aprender los contenidos temáticos con mayor facilidad (según yo).
Ser docente para mi ha significado una forma diferente de servir. Estoy convencida que la educación es la única forma de acceder a un tipo de vida diferente y de mayor calidad. Me gusta pensar que como docente puedo ser un trampolín que impulse a los jóvenes a alcanzar sus sueños.
Motivos de satisfacción tengo muchos, me encanta escuchar a los jóvenes, cuestionarlos y ver cómo se iluminan sus rostros cuando se dan cuenta de su capacidad y potencial. Su dinamismo y frescura me contagia y motiva a seguir adelante.
Me resulta muy desagradable observar que alguien con potencial lo desperdicia en actividades poco sanas y es mucha la frustración que siento cuando alguno de nuestros jóvenes causa baja definitiva por materias.
Por la parte administrativa es desagradable saber que no puedo aspirar a una clave mejor de la que tengo y que no se destinan mayores recursos para cubrir las necesidades existentes en el plantel donde laboro.
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Los saberes de mis estudiantes
Para recabar la información que se presenta en el siguiente andamio fue necesario visitar los pasillos de la escuela y preguntarles directamente a los pocos jóvenes que han asistido en estas fechas, pues estamos en periodo de receso académico. De tal forma que los jóvenes entrevistados son aquellos que tenían pendiente algún trámite o tenían que presentar exámenes extraordinarios del recurso intersemestral.
Lo que mis estudiantes saben hacer en internet
RESERVORIO
Bajar música.
Ver y bajar imágenes y videos.
Buscar información, hacer investigaciones para realizar tareas.
Bajar programas.
Ver pornografía.
Checar noticias.
ESPACIO SOCIAL
Jugar en línea.
Chatear, visitar redes sociales para ver fotos, leer y firmar (metroflog, myspace, hi5).
Conocer más personas.
Checar correo leer y escribir mensajes, enviar cadenas.
Subir fotos y videos.
Subir tareas al bogspot.
“Flexear” celulares (expandir memoria e instalar programa para poder leer chips de diferentes compañías telefónicas en el mismo teléfono.
Es interesante observar que a un año de haber realizado esta encuesta, los alumnos de otras generaciones responden básicamente lo mismo.
Su prioridad es divertirse de diferentes formas, jugando, escuchando música, viendo videos e imágenes y manteniendo comunicación con personas conocidas y desconocidas a través de diferentes redes sociales. También usan internet para buscar información que les permita hacer sus tareas.
¿Cómo aprovechar esos saberes en el aula?
En estos momentos no cuento con alumnos para poder idear una estrategia, sin embargo, ya me entregaron la carga académica del semestre Febrero-Agosto 2010 que inicia el próximo 3 de febrero y voy a impartir la asignatura de ecología a los grupos 4º “D” y 4º “G” de las especialidades de administración e informática, respectivamente.
Yo supongo que los alumnos de informática tienen mayor conocimiento en el manejo de internet que los alumnos de administración. Supongo también que en general los saberes serán muy parecidos, así que iniciaremos por identificar que sabe hacer cada quien y el grado de manejo para organizar pequeños grupos de tutorías.
Esencialmente me interesa que podamos crear un espacio donde se reporten las actividades y avance en el proyecto ecológico escolar de separación de residuos en el que tendrán que participar todos los grupos de cuarto semestre de la escuela.
Verificaremos la posibilidad de trabajar en equipo con los profesores que impartirán submódulos profesionales para dar forma a esta actividad y utilizar los laboratorios de cómputo.
Lo que mis estudiantes saben hacer en internet
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Bajar música.
Ver y bajar imágenes y videos.
Buscar información, hacer investigaciones para realizar tareas.
Bajar programas.
Ver pornografía.
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ESPACIO SOCIAL
Jugar en línea.
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Conocer más personas.
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“Flexear” celulares (expandir memoria e instalar programa para poder leer chips de diferentes compañías telefónicas en el mismo teléfono.
Es interesante observar que a un año de haber realizado esta encuesta, los alumnos de otras generaciones responden básicamente lo mismo.
Su prioridad es divertirse de diferentes formas, jugando, escuchando música, viendo videos e imágenes y manteniendo comunicación con personas conocidas y desconocidas a través de diferentes redes sociales. También usan internet para buscar información que les permita hacer sus tareas.
¿Cómo aprovechar esos saberes en el aula?
En estos momentos no cuento con alumnos para poder idear una estrategia, sin embargo, ya me entregaron la carga académica del semestre Febrero-Agosto 2010 que inicia el próximo 3 de febrero y voy a impartir la asignatura de ecología a los grupos 4º “D” y 4º “G” de las especialidades de administración e informática, respectivamente.
Yo supongo que los alumnos de informática tienen mayor conocimiento en el manejo de internet que los alumnos de administración. Supongo también que en general los saberes serán muy parecidos, así que iniciaremos por identificar que sabe hacer cada quien y el grado de manejo para organizar pequeños grupos de tutorías.
Esencialmente me interesa que podamos crear un espacio donde se reporten las actividades y avance en el proyecto ecológico escolar de separación de residuos en el que tendrán que participar todos los grupos de cuarto semestre de la escuela.
Verificaremos la posibilidad de trabajar en equipo con los profesores que impartirán submódulos profesionales para dar forma a esta actividad y utilizar los laboratorios de cómputo.
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